¿Por qué les gusta tanto a los niños disfrazarse?

A los niños les apasiona disfrazarse y jugar a ser diferentes cosas o animales, desde una mariposa hasta un león. Aunque también los hay que deciden disfrazarse de otra persona, como de pirata o de doctor. Las fechas claves en las que todos salimos a buscar disfraces son Halloween o carnaval, aunque cada vez más son los que acuden con motivo de una fiesta.

Disfrazarse, a una edad infantil, es muy positivo para el desarrollo emocional e intelectual. Permite tramitar conflictos y generar empatía. Simplemente, porque simular escenas y personajes posibilita a los más pequeños ensayar escenas muy similares a las de la vida real.

¿Por qué disfrutan usando disfraces?

A los hijos les encanta imitar a sus padres. Es común que los pequeños de la casa utilicen la ropa de sus padres para jugar a ‘ser mayores’. Pero no solo con la ropa, también imitan acciones, como todos sabemos, ¿quién no ha jugado alguna vez a arreglar su bicicleta con herramientas de juguete? Se entiende, si tenemos en cuenta que, jugar a ser grandes es, para ellos, un entretenimiento natural.

Es común ver a niños jugando a ser doctores y sometiendo a sus peluches y muñecos a inyecciones, fracturas de brazos y altas fiebres. Es la manera que encuentran de superar el temor que les provoca la visita al pediatra, o el malestar que les genera el estar enfermos y sin poder jugar con sus amigos.

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Por otra parte, el mundo de los adultos les interesa y despierta su curiosidad. Por eso, cuando se disfrazan, disfrutan desempeñarse distintos oficios que son habituales para ellos. Como una forma de jugar a vivir una vida de gente mayor.

Sin duda, también les gusta disfrazarse de superhéroes o de personajes de los dibujos animados para seguir inventando aventuras. Este resulta un modo eficaz de volverse poderosos o de jugar a ser aquel a quien admiran.

¿Por qué disfrazarse resulta tan positivo?

Incentiva la creatividad

Interpretar juegos de rol, de acuerdo al atuendo que se lleva, permite crear mundos imaginarios y pensar situaciones diferentes. Además también supone una interacción no establecida con sus iguales. Esto es un anticipo de las vivencias reales, por lo tanto, resultan un aprendizaje previo en el juego de la vida.

Brinda seguridad

Disfrazándose, un niño puede vencer el miedo al ridículo o el temor de exponerse ante otros. Notarás que el peque que va por la calle disfrazado, seguramente no sufre problemas de autoestima.

Jugar a ser otro es sano y permite conocer el mundo

Por todo esto y mucho más, apoya a tus hijos cuando te pidan un disfraz. Es muy saludable que cuenten con unos cuantos en sus armarios, de modo que jueguen, a diario, a ser otros, y se beneficien con las ventajas de esta sana costumbre.

Por último, a la hora de alquilar o comprar un traje, opta por una casa de disfraces con experiencia. Por ejemplo, en la tienda online megadisfraces.com, podrás encontrar un catálogo muy completo. Es un tipo de local comercial que apuesta por los niños con una amplia variedad de disfraces originales de todo tipo.

Publicado por

Tomás

Este blog se ha creado con la intención de informar a la gente interesada sobre todos los eventos de villasayas. Además invitamos a todos a que participen y nos ayuden en lo que se nos pueda escapar.

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